El paso de Walter Benjamin por la población de Portbou, en el extremo norte de la Costa Brava y lugar fronterizo entre Cataluña y Francia, tuvo una duración de poco más de 12 horas. Su estela, sin embargo, llega hasta hoy.
Este pensador judío alemán (Berlín, 1892) que el 26 de septiembre de 1940, cruzó la frontera franco-española huyendo del nazismo con la intención de llegar a Portugal y embarcar hacia América, murió en este pequeño pueblo de la costa catalana. Una muerte silenciada por el franquismo durante décadas pero que, desde el restablecimiento de la democracia, ha sido recuperada y dignificada.
Portbou quiere contribuir a la difusión de una de las figuras faro del pensamiento del siglo XX, a través de un portal que aglutine las actividades y la memoria alrededor de su figura que se llevan a cabo anualmente en esta población. Quiere estar presente también en la reflexión de uno de los pensadores que más puertas ha abierto para el pensamiento y la cultura contemporáneos en todos sus ámbitos (visual, literario, sociológico, filosófico...), mediante la convocatoria anual de las Jornadas Anuales Walter Benjamin en el mes de septiembre, aniversario de su muerte. Quiere difundir el extraordinario Memorial Pasajes que el escultor Dani Karavan levantó en el cementerio del pueblo. Quiere promover el nuevo Centro Walter Benjamin de la Memoria y establecer vínculos con los distintos centros internacionales que promueven la investigación y la difusión del pensamiento y la obra benjaminianos. Y finalmente, quiere contribuir a aquello que el mismo Benjamin había iniciado de forma pionera: la reflexión contemporánea alrededor de la memoria histórica y el exilio.



